Picasso, Rothko y Magritte llegan al Museo Tamayo

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El próximo 5 de septiembre se inaugurará, en el Museo Tamayo Contemporáneo, la exposición Ensayo museográfico #2 (de lo moderno a lo contemporáneo), cuya intención es generar un diálogo entre el arte moderno y el arte contemporáneo a través de obras de grandes artistas como Pablo Picasso, Mark Rothko, René Magritte, las que fueron donadas, en su mayoría, por Rufino Tamayo y maestros del arte contemporáneo como Pedro Reyes, Luisa Lambri, y la dupla de Peter Fischli / David Weiss. 

A continuación encontrarás una breve descripción de la obra y aportaciones de los tres artistas modernos que serán expuestos el último trimestre de este año. 

 

Pablo Picasso (1881-1973)

 

Gran artista que dio el punto de partida al cubismo con Las Señoritas de Avignon, en 1906; etapa denominada “Época Negra”. Con la creación del cubismo rompió totalmente una unión con el naturalismo, pues esta nueva corriente ya no intentaba copiar a la naturaleza. Se rompe también con esta nueva corriente la perspectiva a la cual se estaba acostumbrado.

 

La geometría, las líneas rectas y los colores como el blanco y el negro y las tendencias a grises predominaron a partir de ahora la obra de Picasso.  Actualmente sus obras son mundialmente reconocidas y admiradas.

La obra de Picasso a menudo ha sido dividida en periodos explicados mediante enlaces creativos y por medio de reflexiones sobre hechos biográficos; sin embargo, dividir su obra priva del significado general que como experiencia humana produce. Es exhaustivamente expresiva y es un ejemplo de pasión no sólo por el arte, sino por la experiencia de vivir.

 

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René Magritte (1898-1967)

 

Fue uno de los más célebres representantes del Surrealismo. Su inagotable experimentación al crear escenarios inusitados constituyó la peculiaridad que lo hace único. Vivía convencido de que el papel del pintor es revelar lo que el mundo es, o en su defecto, el misterio de aquello que contiene.

 

El ideario pictórico de Magritte, sintetizado en Les mots et les images (Las palabras y las imágenes, publicado en 1929 en París), lo diferencia del resto de los surrealistas, al acusar su interés por pintar motivos en directa relación con el mundo visible y no con el imaginario de los sueños y el automatismo. La célebre pintura La traición de las imágenes (Esto no es una pipa), creada ese mismo año, es la culminación plástica de las teorías allí expuestas.

 

La obra de Magritte ocupa una posición central en el arte del siglo XX. Dirigidas a cuestionar la capacidad de comunicación de los objetos y los personajes, sus imágenes son siempre eficaces, haciendo eco de la capacidad publicista del pintor. También lo son porque parecen resumirse enteramente en lo que permiten ver: una noche en pleno día, cabezas de yeso cuya memoria sangra, modelos revelados por la luz de una vela. Sin embargo, exigen del espectador mucho más que una mirada superficial.

 

 

Mark Rothko (1903-1970) 

 

Apareció como figura emblemática de la New American Painting al enfatizar en su obra el afán de superar el objeto como tal. De esta forma, la obra se convierte en un todo coherente y unitario a base de tensiones profundas y relajamientos superficiales. 

 

Para lograr su propósito, utilizaba la superposición de largas bandas de colores que se fundían entre ellas por medio de diversos tonos y la impresión de sus contornos. Rothko restituye a la pintura una cualidad olvidada durante varios años. Vuelve en su obra a suscitar atmósferas inmateriales sublimadas por el color y la luz. En las que, además, existe una búsqueda por una nueva modulación espacial por medio de los monocromos, con la intención de obtener, a través de la aplicación de capas de color, una expresión tetradimensional. 

 

“Surge dentro del extremo silencio de las profundidades inexploradas… 
No figura, no forma, no timbre, no empastes, ni siquiera una búsqueda de materia insólita…” era como describía su propia obra. 


 

El director del museo y curador de la exposición, el colombiano Juan Gaitán, detalló que las dos colecciones (la moderna y la contemporánea) no necesariamente concuerdan, pero contrastan: “Una está fundada dentro de medios tradicionales, como pintura, escultura y dibujo, y en la otra empieza a entrar la instalación, el performance y otro tipo de prácticas artísticas, como el cine y el video” explicó.

 

También afirmó que la exposición incluye tanto famosas obras que son demandadas en todo el mundo, como obras que serán exhibidas por primera vez al público, como una serie de tapices realizada por Picasso. “Queremos distinguir la forma de pensamiento artístico que caracterizó al arte moderno que llega hasta los setenta y ochenta del siglo pasado, y lo que caracteriza a lo que llamamos arte contemporáneo”, señaló.

 

Esta exposición persigue la visión de colocar al Museo Tamayo como uno de los principales museos de arte contemporáneo de clase mundial; por ello, para esta exposición habrá una sala con el tipo de iluminación y museografía utilizada en la época moderna y en el área dedicada al arte contemporáneo podrá observarse la tendencia actual, caracterizada por muros blancos, espacios neutros y una iluminación plana.

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