LA CARTA QUE LE ESCRIBIÓ NIETZSCHE A LA MUJER QUE LE ROMPIÓ EL CORAZÓN

Friedrich Nietzsche es considerado por muchos académicos y especialistas como uno de los filósofos más grandes en la historia de occidente. Su obra, ha inspirado a infinidad de sociólogos, filósofos, antropólogos, políticos, psicólogos, escritores y poetas a lo largo y ancho del mundo.

 

Sin embargo, una faceta poco conocida de Nietzsche es aquella relacionada con su vida amorosa: contrariamente a lo podríamos suponer Nietzsche sostuvo diversas relaciones pasionales con distinta intensidad a lo largo de su vida. Algunas de estas relaciones se reducían a meros intercambios de correspondencia, pero otras de sus relaciones fueron segadas por la diferencia de edades, la timidez del filósofo o la negativa de las pretensas a contraer nupcias con Nietzsche.

 

Pero de entre todas las mujeres que recorrieron la vida del filósofo alemán destaca una cuyo temperamento e inteligencia hicieron una marca imborrable no solo en la vida sino también en la evolución del pensamiento de Nietzsche, nos referimos a Lou-Andreas Salome.

 

¿Pero quién era Lou Salome?

Lou Salome nacida en San Petersburgo Rusia fue una mujer librepensadora, intelectual, egocéntrica y un tanto distanciada e indiferente ante los demás. Fue en Roma donde Lou Salome conoció a Nietzsche durante el evento de colocación de la primera piedra del teatro Bayreuth a partir de este punto ellos comenzaron a frecuentarse.

 

Antes las recurrentes jaquecas de Nietzsche, Lou Salome lo invito a pasar una temporada en Italia, Nietzsche acepto, pero fue acompañado por su amigo Paul Rée quien también era filosofo. Después de una temporada juntos, Nietzsche regreso a Alemania para continuar con sus trabajos filosóficos en tanto Rée permanecía en Italia con la intención de cortejar a Lou Salome sin éxito alguno.

 

De nueva cuenta Nietzsche regresó a Italia y comenzó a sentirse más atraído por Lou Salome a tal grado de pedirle a su amigo Paul Rée que le preguntara a Salome si pretendía contraer nupcias con él. Lou Salome rechazo la propuesta del filósofo. Pero Friedrich Nietzsche no era un hueso duro de roer y siguió insistiendo para lograr conquistar el frio corazón de Lou-Salome.

 

Después de una segunda proposición matrimonial, Nietzsche fue desilusionándose cada día un poco más pese a ello, acepto la proposición de Lou Salome de formar un triángulo “afectivo” entre ella, Rée, Nietzsche. Constancia de lo anterior es la fotografía que se muestra a continuación.

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Incluso la conservadora familia de Friedrich Nietzsche se opuso a la relación muy poco convencional que el filosofó sostenía con la joven Salome. Algunos biógrafos del filosofó sostienen que la relación de Nietzsche con Lou Salome desemboco en la separación del Nietzsche con su familia.

 

Cada día era más evidente la separación entre Nietzsche y Salome a tal grado que fue en la ciudad de Leipzig el lugar donde se verían por última vez, con el transcurrir de los meses Nietzsche esperaba el regreso de la mujer de quien se había enamorado, pero esta nunca regreso. El único mecanismo que tenía Nietzsche para entablar alguna relación fue mediante correspondencia sin embargo Rée con quien se había marchado Salome destruía las cartas con la finalidad de salvaguardar a Salome.

 

Esta es la última carta que Nietzsche escribió para Lou Salome y la única de la cual queda testimonio.

Lou:

Que yo sufra mucho carece de importancia comparado con el problema de que no seas capaz, mi querida Lou, de encontrarte a ti misma. Nunca he conocido a una persona más pobre que tú:

Ignorante pero con mucho ingenio

Capaz de aprovechar al máximo lo que conoce

Sin gusto, pero ignorante de esta carencia

Sincera y justa en minucias, por tozudez en general

En una escala mayor, en la actitud total hacia la vida:

Insincera

Sin la menor sensibilidad para dar o recibir

Carente de espíritu e incapaz de amar

En afectos, siempre enferma y al borde de la locura

Sin agradecimiento, sin vergüenza hacia sus benefactores…

En particular:

Nada fiable

De mal comportamiento

Grosera en cuestiones de honor

Un cerebro con incipientes indicios de alma

El carácter de un gato: un depredador disfrazado de animal doméstico

Nobleza como reminiscencia del trato con personas más nobles

Fuerte voluntad, pero no un gran objeto

Sin diligencia ni pureza

Sensualidad cruelmente desplazada

Egoísmo infantil como resultado de atrofia y retraso sexual

Sin amor por las personas, pero enamorada de Dios

Con necesidad de expansión

Astuta, llena de autodominio ante la sexualidad masculina.

Tuyo

(Friedrich Nietzsche)

 

 

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